Y AMANECIÓ UN DÍA GRIS

Solo

Y amaneció un día gris
Aquel país Sultán que conocí
Lleno de la más grande providencia
Cuyo pueblo luchó tantas veces por ella
Había caído en un abismo insondable
Lágrimas descendieron en los seres que deambulaban
Yo mismo los ví
El bravo pueblo, el soberano, el ciudadano
Reducido de pronto a menesteroso
Mendigos tristes alimentados por migas de pan
Una mano que lo desmorona desde arriba
Un pueblo desesperado que lo busca como palomas desde abajo
Picotea, pelea y mata
Y son sólo unas pocas migas en una inmensa plaza

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