Memorias en blanco y negro

el-metal-y-la-escoria-portada1

Una novela excelente para leer en un domingo de café.

QuéLeer

La novela El metal y la escoria comienza a finales del siglo XIX, cuando Emeterio Celorio salió del pueblo español de Vibaño para “hacer la América” en Ciudad de México. Su nieto, el escritor Gonzalo Celorio usa esta anécdota para indagar en el pasado de la familia de su padre y en esta línea argumental cifra otra, la de su propio pasado reciente: “Conocí a mi abuelo paterno cincuenta y cinco años después de su muerte, la tarde que sepultamos a mi padre”. Este segundo relato avanza desde los primeros recuerdos del autor en el seno de una familia de 12 hijos hasta la vejez, sobre la que parece pesar, irónicamente, una enfermedad que ataca primero a la memoria. “Imaginas que al final acabas por perder tus recuerdos más remotos, en los que cifras tu identidad y a los que te aferras como el exiliado que antes de abandonar el…

Ver la entrada original 654 palabras más

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s